Centro del Centenario de Breslavia

La ciudad de Breslavia se desarrollaba a pasos agigantados a finales del siglo XIX y se llegó a la conclusión de que necesitaría una gran sala de exposiciones. El centenario de la derrota de Napoleón en la Batalla de Leipzig (1.813) fue considerada una buena ocasión para la construcción de un edificio de enormes proporciones para albergar todo tipos de exposiciones y, concretamente, para conmemorar aquella batalla en la «Exposición del Centenario».

Max Berg, que había sido nombrado arquitecto oficial de la ciudad en el año 1.909, rápidamente se dispuso a diseñar su propuesta para el edificio. Su idea fue elegida por un consejo compuesto por 42 miembros, a pesar de que la colosal estructura de hormigón costaría la enorme cifra de 1,9 millones de reichsmarks. Así nacería el Centro del Centenario de Breslavia.
**En la época en la que se construyó el Centro del Centenario (entre 1.911 y 1.913), Breslavia formaba parte del Imperio Alemán.

Centro del Centenario
Centro del Centenario con la fuente Wrocław Fountain en frente y, a la derecha, la escultura Iglica (con 96 metros de altura).

Trabajando en equipo con el eminente arquitecto Hans Poelzig, ambos supervisaron personalmente el proyecto, el cual se completó en 1.913 y se convirtió en uno de los monumentos arquitectónicos más importantes de principios del siglo XX. Con un diámetro interno de 69 metros, una altura de 42 metros y una capacidad de 10.000 personas, el Jahrhunderthalle (como se llamó en alemán) se convirtió en la estructura más alta de su tipo (para eventos multipropósito) en el mundo.

Centro del Centenario

Aunque generalmente el Centro del Centenario no entraba en las listas de edificios más atractivos del mundo, una cosa es innegable: fue, y es, una maravilla de la ingeniería. Construir una estructura de tal tamaño con acero y hormigón fue revolucionario y extremadamente atrevido; de hecho, los trabajadores que participaron en la construcción de este desmesurado edificio tenían miedo de entrar a él, convencidos de que en cualquier momento se vendría abajo. Por el contrario, el Centro del Centenario inexplicablemente sobrevivió a dos guerras mundiales y en los últimos años ha organizado eventos a gran escala, incluyendo óperas monumentales, eventos deportivos y grandes conciertos. También fue el sitio en el que el Papa Juan Pablo II prestó servicios durante su famosa visita en 1.997.

El Centro del Centenario fue el lugar elegido por Adolf Hitler para sus mítines.

Interior del Centro del Centenario
Interior del Centro del Centenario.

Con el éxito de la exposición inaugural «Exposición del Centenario», el Jahrhunderthalle fue el anfitrión de una exposición aún más intrigante después de la Segunda Guerra Mundial. Renombrado «Hala Ludowa» (el Salón del Pueblo), el centro de exposiciones se convirtió en el sitio de la «Exposición de los Territorios Recuperados» de la República Popular de Polonia, el cual fue el evento propagandístico más caro y publicitado en la historia de Polonia. Para dicho evento, llevado a cabo en 1.948, se creó una escultura de aguja gigante de 96 metros de altura llamada «Iglica» y que a día de hoy se puede ver en la plaza noroeste del complejo.

Iglica
Escultura de metal Iglica.

Desde su inauguración, el complejo Centro del Centenario acoge eventos nacionales e internacionales a gran escala. La UNESCO calificó al Centro del Centenario como Patrimonio de la Humanidad en el año 2.006.

Hala Ludowa

Justo delante del Centro del Centenario se encuentra la fuente más grande de toda Polonia, Wrocław Fountain, la cual ofrece espectáculos de luces y sonido con chorros de agua que alcanzan hasta 40 metros de altura.

Ubicación del Centro del Centenario


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