Festung Breslau: el asedio de 1.945

En agosto de 1.944, Adolf Hitler declaró a Breslau (Breslavia hoy en día) “Festung”, lo que significó una “fortaleza militar cerrada” para ser defendida por el cerco que llevó a cabo el ejército soviético.

Con miles y miles de civiles atrapados dentro de aquel cerco, Breslau tuvo que soportar un interminable y sangriento asedio de 80 días que cambiarían para siempre el futuro de la ciudad. Aquel asedió dejó sin vida a alrededor de 180.000 personas y la ciudad quedó totalmente en ruinas.

Preludio


Wrocław 14

Antes de la Segunda Guerra Mundial, Breslau era una especie de ciudad nazi modelo con una asombrosa cifra de 200.000 de sus ciudadanos votando por el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Hitler en las elecciones de 1.933. A partir de ese momento, los nazis consolidaron su control sobre la ciudad lanzando una campaña de terror y, finalmente, asesinato contra los judíos y otros numerosos otros enemigos del estado.

Las sinagogas fueron quemadas en la Kristallnacht (Noche de los Cristales Rotos) el 9 de noviembre de 1.938 y la guillotina de la prisión de Kleczkowska estuvo a pleno funcionamiento, con los cuerpos decapitados de prisioneros políticos siendo donados a las facultades de medicina de Breslau.

Sin embargo, a pesar de este fondo siniestro y el racionamiento estricto, a los ciudadanos de Breslau en general, en tiempos de guerra, les fue mejor que a sus compatriotas en otras partes del Reich. Fuera del alcance de los ataques aéreos, los habitantes locales se libraron de la pesadilla de los bombardeos británicos.

Breslavia

Sin embargo, en la segunda mitad de 1.944, la imagen del “fin del mundo” en la guerra comenzó a aparecer en la población local. Camiones llenos de heridos alemanes inundaron los hospitales de la ciudad y, con el Ejército Rojo acercándose, se escuchaba el estruendo de la artillería a lo lejos.

El 24 de agosto la ciudad fue declarada bastión cerrado (Festung Breslau) y los ciudadanos se prepararon para el inevitable baño de sangre que estaba por venir. Karl Hanke fue nombrado comandante y emprendió la desalentadora tarea de convertir una ciudad ilustrada en una fortaleza. Se construyeron dos anillos defensivos alrededor de la ciudad (con algunas fortificaciones a 20 kilómetros del centro), se almacenaron suministros y se movilizaron las tropas.

7,5 cm schwere Panzerjägerkanone 40 (7,5 cm PaK 40 L/46)
Unidades alemanas en 1.945.

Una guarnición de unos 80.000 hombres se convirtió en el elemento defensivo clave en “El Muro Oriental”. Sin embargo, las tropas eran una turba caótica compuesta por jóvenes de Hitler, veteranos de la Primera Guerra Mundial, oficiales de policía y regimientos en retirada.

Este grupo heterogéneo de hombres y niños estaba ridículamente mal equipado para enfrentarse a toda la fuerza del inminente asalto soviético. Cuando comenzó la cuenta atrás para el asedio inminente, Hanke se dio cuenta de que solo tenía dos tanques a su disposición y armamento que estaba desactualizado de campañas anteriores en Polonia, Rusia y Yugoslavia. Aún así, Hanke se negó obstinadamente a ordenar una evacuación de civiles hasta el 19 de enero de 1.945. En ese momento, la mayoría de las rutas de transporte habían sido destruidas por los bombardeos soviéticos, lo que obligó a muchos evacuados a abandonar la ciudad a pie.

Asedio de Breslavia

Con temperaturas que llegaban hasta los -15˚C, se estima que 100.000 personas murieron congeladas durante esta desastrosa evacuación. Incluso existen informes que hablan de niños pisoteados hasta la muerte en el caos que se provocó en las estaciones de trenes. Así, Breslau estaba en un estado total de pánico.

El derrotismo era castigado con la muerte y el 28 de enero el teniente de alcalde, el Dr. Wolfgang Spielhagen, fue ejecutado en la plaza principal por esta misma razón. Los escuadrones de ejecución deambularon por la ciudad, asesinando a pesimistas, saqueadores y cualquier persona que eludiera su deber hacia la patria. Finalmente, tras un rápido avance, los soviéticos rodearon la ciudad el 15 de febrero de 1.945. El destino de Breslau era muy oscuro.

Cerco


Sitio de Breslavia

El 16 de febrero de 1.945, los tensos meses de espera finalmente llegaron a su fin. El Ejército Rojo lanzó un ataque feroz contra la ciudad de Breslau con cientos de tanques al frente. Pero las esperanzas de una rápida victoria soviética demostraron ser optimistas, y la batalla pronto se convirtió en una brutal matanza, con ambas partes sufriendo grandes bajas.

Solo en los primeros tres días, los soviéticos perdieron más de 70 tanques cuando el conflicto descendió a las salvajes luchas callejeras. Civiles y mano de obra esclava fueron convocados para construir fortificaciones. Grandes extensiones de la ciudad fueron demolidas para que los ladrillos pudieran usarse para fortalecer las defensas. En un creciente signo de desesperación, incluso la Biblioteca de la Universidad se encontró despojada de miles de libros, todos destinados a las barricadas.

En marzo de aquel año, el área residencial entre los puentes Szczytnicki y Grunwaldzki fue nivelada para construir una pista de aterrizaje improvisada que, en teoría, sería la conexión de Breslau con el mundo exterior. El enorme proyecto fue un desastre.

Batalla de Breslavia

Con raciones de comida que solo se distribuían a los que trabajaban, los civiles fueron obligados a trabajar bajo un fuego feroz y, como resultado, más de 13.000 murieron cuando los soviéticos bombardearon la zona. Pero lo peor estaba por venir…

El 1 de abril, los soviéticos lanzaron una nueva ofensiva y un intenso bombardeo envolvió prácticamente a toda la ciudad en llamas. Con la soga al cuello, el cuartel general nazi se trasladó desde el búnker de Partisan Hill a la Biblioteca de la Universidad, mientras los combates continuaban por todas partes, hasta por las alcantarillas. Incluso con el final a la vista, los nazis lucharon amargamente contra el último hombre, aplastando un levantamiento nefasto de los civiles restantes.

Cinco días después de la finalización de la Batalla por Berlín, Breslau finalmente capituló el 6 de mayo mediante un acuerdo de paz firmado en Rapackiego 14. El día antes, Karl Hanke, el mismo hombre que había ordenado la ejecución de cualquier persona sorprendida huyendo de la ciudad, despegó de la pista improvisada de Breslau en un avión reservado específicamente para su fuga.

***Habiendo sido designado por Hitler para reemplazar a Himmler como Reichsführer-SS el 29 de abril, Hanke voló a Praga, pero fue capturado por soldados checos y murió el 8 de junio durante un intento de zafarse de sus captores.

Secuelas


Para los sobrevivientes civiles, el final de la guerra desató un nuevo enemigo. Se estima que aproximadamente dos millones de mujeres alemanas fueron violadas por soldados del Ejército Rojo, y Breslau no demostró ser una excepción, ya que grupos merodeadores de tropas ebrias buscaban celebrar la victoria. Con todos los hospitales destruidos y las obras hidráulicas de la ciudad como un montón de ruinas, las epidemias se desencadenaron sin control a medida que la ciudad descendía aún más en el caos infernal. Las cifras históricas sugieren que, en total, la “Batalla por Breslau”costó la vida a 170.000 civiles, 6.000 soldados alemanes y 7.000 tropas rusas.

Guerra de Breslavia

El 70% de la ciudad quedó en total ruina (aproximadamente el 75% de esa cifra se atribuyó directamente a los esfuerzos nazis para fortificar la ciudad). 10 kilómetros de alcantarillas habían sido dinamitadas y casi el 70% de la electricidad cortada. De los 30.000 edificios registrados en la ciudad, 21.600 sufrieron daños severos, con un estimado de 18 millones de metros cúbicos de escombros cubriendo la ciudad. La eliminación de estos restos de guerra duró hasta la década de 1960.

Declarada parte de Polonia bajo los términos de la Conferencia de Yalta, los nuevos gobernantes de lo que desde entonces se conocería como la ciudad de Wrocław (Breslavia), llegaron tres días después del acuerdo de paz y comenzaron a escribir el siguiente capítulo de la historia de la ciudad. Los polacos del este se congregaron para repoblar Breslavia, influenciados por los rumores de empleos, riqueza y casas adosadas sin daños. Más del 10% de estos nuevos colonos vinieron desde la ciudad oriental de Lwów (ahora Lviv en Ucrania) y esta migración masiva fue para tratar de cambiar irrevocablemente la composición demográfica de Breslavia.

El comercio en el mercado negro y la anarquía reinaban cuando bandas armadas de rusos, alemanes y polacos vagaban por las calles de noche, bebiendo, saqueando y disparando. Las fortunas se hicieron a partir del robo y la mayoría de los bienes terminaron en un bazar al aire libre que había surgido en la pista de aterrizaje improvisada que se construyó para huir de la ciudad.

Breslavia

El final de la guerra también marcó una campaña activa para desmantelar la influencia alemana de la ciudad. Los periódicos pusieron en marcha sus maquinarias para llegar al máximo número de habitantes y eliminar todos los rastros de la herencia alemana de Breslavia, ya fuera en forma de monumentos o letreros callejeros.

A finales de 1.945, aún había 300.000 alemanes en la ciudad, muchos de los cuales habían sido reubicados temporalmente desde Poznań, creando una preocupación apremiante para las autoridades polacas. Los transportes forzados comenzaron en julio y en enero de 1.948 se declaró oficialmente que Breslavia estaba libre de habitantes alemanes (sin embargo todavía había 3.000 alemanes en la ciudad, esencialmente mantenidos para hacer los trabajos para los cuales los polacos no estaban cualificados).

La sovietización pronto siguió y Breslavia se eligió para alojar la Exposición de Territorios Recuperados (un “truco” de propaganda destinado a resaltar las glorias del socialismo polaco). Atrayendo a más de 1,5 millones de visitantes durante sus tres meses de funcionamiento, la exposición finalmente se cerró a finales de octubre de 1.948. Para entonces, la inversión y el interés nacional en Breslavia murió. Durante los años siguientes, la ciudad se convertiría en una “ciudad auxiliar” para Varsovia. No fue hasta 1.949 cuando se enviaron aproximadamente 200.000 ladrillos diariamente desde Varsovia para la reconstrucción de la ciudad. Y aunque la recuperación de Breslavia aún estaba muy lejos y el proceso de restauración iba a ser muy lento, la ciudad conseguiría sobreponerse y escribir una página mucho más agradable que las anteriores.

Huellas del “Festung” de Breslau


Festung Breslau

Aunque al caminar por las calles de Breslavia hoy en día se pueden ver rastros del “Festung Breslau”, la mayoría de ellos están desmarcados, son inaccesibles y básicamente irreconocibles. Los refugios subterráneos y los refugios antiaéreos están ocultos a plena vista, con las excepciones de Partisan Hill y los grandes refugios antiaéreos aéreos en Ładna, Słowiańska y Strzegomski, que hoy alberga el Museo Contemporáneo de Breslavia.

Dos cementerios soviéticos están en los suburbios: uno para oficiales en Karkonoska y otro en Skowronia Góra. Hasta la fecha, sin embargo, no se ha erigido ningún monumento oficial en el centro de la ciudad en honor a las miles de víctimas inocentes de la guerra. Del mismo modo, no hay ningún museo en Breslavia dedicado a la Segunda Guerra Mundial o al asedio de 1.945, aunque el Palacio Real se refiere brevemente a este capítulo de la historia de la ciudad en su exposición permanente “1.000 Años de Breslavia“.









Deja tu comentario